Silvia AguadoSilvia Aguado

CLOWN, iniciación, modalidad A DISTANCIA

Taller anual 2020

Taller de ClownIniciación (ANUAL 2020)  Modalidad Virtual Para personas con poquita o ninguna experiencia previa MARTES de 19 a 20,10 hs Taller anual 2020

  • MARTES de 19 a 20,10 hs
  • Taller anual 2020 
  • Arancel mensual: consultar
  • Cupo limitado
  • Está abierta la inscripción
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CLOWN iniciación

 

EL TALLER:

  • punto fijo
  • proyeccion
  • reconocimiento y desarrollo del impulso propio
  • adaptacion y respuesta personal ante el estimulo externo
  • incorporacion del publico
  • complicidad
  • escucharitmo
  • entrega
  • disponibilidad
  • estados
  • la nariz, la máscara más pequeña del mundo. tapa algo chiquito y destapa universos
  • investigación sobre el material propio como generador de una poética personal de cada payaso particular
  • el traje como estímulo para la profundización en la investigación del payaso propio.
  • torpezas payasas, tropezones, golpes, caídas
  • habilidades payasas

 

 

ALGO DE LO QUE PIENSO SOBRE EL CLOWN:

 

El clown trabaja a partir de lo que somos. Se nutre de nuestras maneras, obsesiones, miedos, tonterías, virtudes y “errores”. Se trata de develar las mascaras que nos hemos puesto con los años, para que re aparezca el YO más puro y verdadero. Aquel que no podemos disimular y del que no podemos escapar. La nariz, la máscara más pequeña del mundo, tapa una porción muy pequeña del cuerpo, para destapar un universo entero.

El payaso no se “crea”, no se construye ni se moldea a gusto. El payaso ya está en la persona. Y el objetivo del taller es descubrirlo asomarse por alguna hendija, y traerlo hacia este lado del mundo, para desarrollarlo y habitarlo.

No se trata de buscar, sino de encontrar. El clown se trata de encuentros. Con uno mismo. Con el propio ridículo, la tontera particular. Con el otro. Y con el publico, parte indispensable de la tarea payasa.

 

La espera

Los payasos esperan siempre. Son esperadores. Esperantes. Esperan esperanzados a que las personas un día los descubran.
Los payasos esperan.
Algunos debajo de la cama. Algunos en el pedal de una bicicleta oxidada de otoños.
Otros se pasean en silencio por las casas. Sonámbulos cocineros de huevos fritos. Comedores de tierra en los balcones. Navegantes de las bañeras a la deriva. Los payasos esperan siempre.

Esperan fuerte. Juegan a la escondida. Atrapados en un trompiezo. Amarrados en el dentrífico. Vestidos de pantunflas y plumas. Desvestidos pijamas usan para vivir. Y se escapan. Se hacen ver. Cada tanto se filtran de las redes de aquel lugar desconocido donde espera todo lo que nos va a venir. Donde se va todo lo que nos va a esperar.

 

El encuentro
La persona un día todavía dormido, se enreda con su payaso. De sopetón. Se encuentran en el espejo último de la sartén. En el fondo de la taza del café con leche. Se asustan. Los dos. Uno se ríe. El otro no. Uno se ríe. El otro también. Porque saben que se conocen de antes. Se intuían desde siempre. Entonces se acompañan. Y viajan juntos.

 

Silvia Aguado (Ruda, mi payasa)

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